En el 2005, en el mundo, una persona sobre 35 vivía fuera de su país.
Sobre estos y estas 190 millones de emigrantes, 94 millones eran
mujeres, es decir, el 49.6%.
El dinero que los y las migrantes mandan regularmente a sus parientes
en su país de origen parece poco al nivel individual, pero representó
al nivel mundial el doble del monto de las ayudas internacionales en el
2006. Frente al aumento de los flujos migratorios, y de las remesas,
varios actores tales como la sociedad civil, los gobiernos nacionales y
locales, la banca, y los organismos internacionales están reflexionando
sobre sus impactos en términos de desarrollo.
En este sentido, INSTRAW inició en el 2003 una línea de investigación
sobre Género, Remesas y Desarrollo, con la convicción de que el
análisis del potencial de las remesas sobre el desarrollo debe tomar en
cuenta la inigualdad entre hombres y mujeres que existe en todas las
esferas sociales y económicas.
- Cuál es la contribución de las mujeres migrantes al desarrollo de sus países de origen, y a la lucha contra la pobreza?
- Cómo orientar las estrategias relacionadas al potencial de las remesas hacia la igualdad entre hombres y mujeres?
Con esta perspectiva, el INSTRAW ha iniciado varios proyectos de
investigación en diferentes regiones del mundo. En septiembre del 2006,
terminó un estudio de caso sobre la migración de las mujeres
dominicanas originarias del pueblo llamado Vicente Noble, en el Sur del
país, hacia España. a inicios del 2008, se finalizaron estudios
similares en Colombia, Guatemala, Filipinas, y el envío de remesas
desde Sudáfrica hacia 6 países vecinos que son Lesotho, Malawi,
Botswana, Zimbabwe, Swaziland y Mozambique. Otros estudios de caso se
efinalizaron en el 2010 en República Dominicana, Lesotho, Filipinas, Albania, Senegal y Marruecos.
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