
En 2005 se constituyó la Asociación de Mujeres de Juntas Parroquiales Rurales del Ecuador AMJUPRE. Sus objetivos fueron: “fortalecer las capacidades individuales y grupales de las mujeres autoridades parroquiales y lideresas comunitarias, para mejorar el ejercicio de su ciudadanía, la gobernabilidad y la gestión rural”. AMJUPRE se planteó, además, incidir en las políticas públicas con propuestas de cambio en beneficio del sector rural y difundir y sensibilizar sobre los derechos y leyes que favorecen a las mujeres (Haro: 2008).
En el año 2008, AMJUPRE abrió su Escuela de Formación a Mujeres Lideresas Rurales, un sistema de capacitación y formación modular orientado a mejorar la gestión local de las mujeres autoridades parroquiales y lideresas comunitarias, impulsando su empoderamiento en los espacios de toma de decisión en las JPR (Haro: 2008).
La Escuela ha realizado varios eventos completos de formación adecuados a las necesidades y características de las mujeres autoridades locales de Juntas Parroquiales. La Escuela de formación ha sostenido relaciones de apoyo e intercambio con la ONG Flora Tristán de Perú y su Escuela de Mujeres Lideresas Rurales del Cuzco. Ambas instituciones han socializado sus Agendas político-temáticas, oportunidad en que AMJUPRE comparte dentro del intercambiado sus aprendizajes del fortalecimiento de capacidades a través de la conectividad y uso de TICS, como herramienta de comunicación, información y ampliación de la red de mujeres rurales.
La escuela enfatiza en el uso de metodologías de aprendizaje amigables con las mujeres autoridades parroquiales y con sus contextos de vida y actividades.
Liderazgo y fortalecimiento organizacional
A raíz de su creación, la AMJUPRE viene desarrollando un permanente proceso de fortalecimiento organizacional, tanto interno como externo. En 4 años de presencia organizativa, ha logrado el empoderamiento y visibilización de las mujeres rurales de Juntas Parroquiales y Lideresas Comunitarias, en las 24 provincias del país.
La Asociación ha recibido apoyo de CONAMU, IICD, UN-INSTRAW, UNIFEM, Embajada de Israel FAO y la Red de Infodesarrollo, entre otras.
Ha participado en la Ruta de Aprendizaje de INSTRAW-PROCASUR, en Centro América (2008), con reuniones, foros, conversaciones y visitas a varios Municipios de Costa Rica y El Salvador, actividad de la que se desprendieron nuevas posibilidades de relaciones socio-políticas con instancias y mujeres políticas de esta región como la Asociación salvadoreñas ANDRYSAS, quienes invitaron a la presidenta de AMJUPRE al cuarto Congreso, en calidad de expositora sobre las conquistas de las mujeres en el ecuador, septiembre del 2008 y la REMMA de Costa Rica, teniendo las visita de la Vice-Alcaldesa de Belén Costa Rica, del 31 de enero al 6 de febrero del 2010, a la AMJUPRE-Ecuador.
En 2008, AMJUPRE formuló participativamente, con apoyo de UNIFEM, su Agenda político-temática, “Más allá del Color de Nuestra Piel”, la cual es la guía y base para orientar la planificación en las parroquias, pero también es un insumo para la gestión pública rural.
Por la relevancia de los temas rurales en las Juntas Parroquiales, AMJUPRE se ha integrado al Comité Nacional y a la Comisión Internacional de la Red de Mujeres Rurales de América Latina y el Caribe RED-LAC. Desde esta membresía, AMJUPRE se encuentra integrada a la planificación del Tercer Encuentro de Mujeres Rurales de América Latina y el Caribe, III EN-LAC, que se realizará en Quito en octubre 2010.
La presentación de la experiencia de AMJUPRE se realizó en Quito, el primer día de Ruta, y estuvo a cargo de su presidenta Luz Haro, quién conmovió a la asamblea de ruteras no sólo por la larga trayectoria de su organización y las innovaciones que han logrado desarrollar, si sobretodo por la fuerza de su liderazgo y su calidad humana, que se traspasa hacia los valores y acciones de su organización, con una gran claridad política sobre el significado de ser “mujer rural”. Acompaño a Luz Haro en su presentación la joven lidereza Marta Sigüe.
Lecciones aprendidas y buenas prácticas
• Relevancia de contar con una organización nacional de mujeres rurales, como un referente diferenciado de las organizaciones de mujeres en general, pero en coordinación con estas.
• Emprender el proceso de formación, con una metodología inter-activa y dinámica que mantiene el interés de las compañeras.
• Labor política y de fortalecimiento de liderazgo como un proceso de cambio subjetivo: “Verlas transformarse paso a paso en mujeres positivas y con grandes sueños y esperanzas”.
• El empoderamiento de las mujeres y su salida a “lo publico” tiene muchas etapas, es progresivo y puede ser un proceso largo: Muchas de las dirigentes actuales de AMJUPRE pasaron de mujeres de base a miembras de las JPR, otras de Vocales a Presidentas y varias de Presidentas a Consejeras Provinciales (de acuerdo al nuevo marco Constitucional)
• Del otro lado, la importancia de la conexión entre la labor política y la labor social, que no sólo implica que las mujeres liderezas sociales pasen a la arena política sino también lo inverso: no siempre se puede optar a cargos políticos pero se puede seguir promoviendo los derechos de las mujeres desde otros espacios. “Varias compañeras dejaron las juntas parroquiales y se hallan liderando procesos de educación virtual, u otros procesos como canales de riego o de capacitación a mujeres”.
• La capacitación en TIC, les ha dado mucha fuerza interior a las mujeres rurales y ahora dicen sentirse libres e importantes porque ya no dependen de otros.
• Respecto a la organización, resalta la labor de acogida de la asociación: han dicho que “la AMJUPRE es la familia de las mujeres rurales”, en otro momento han señalado que “la AMJUPRE es el manto que las cubre”.
• Importancia de sustentar valores de igualdad y democracia tanto hacia fuera como hacia adentro de las asociaciones, en palabras de Luz Haro: “En AMJUPRE nadie es más ni nadie es menos, todas son igualmente valiosas e importantes”…”Estamos indígenas, afro-descendientes, montubias y mestizas”. “No interesa el credo político ni religioso”. Lo que representa a la identidad de la mujer-rural como un referente igualitario que logra aunar intereses y demandas de identidades diversas desde otras perspectivas.
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