Debido a la crisis de los partidos políticos tradicionales en América Latina, los electores empiezan a apoyar propuestas de actores políticos nuevos que marquen la diferencia en sus formas de gobernar, entre ellos las mujeres y los indígenas.
Las mujeres han ido incorporando su visión dentro de la estructura de los gobiernos a través de mecanismos como los ministerios de la mujer y las oficinas departamentales y locales de la mujer, entidades que les permiten defender sus derechos y plantear políticas públicas con enfoque de género.
En el ámbito local, también se han empezado a posesionar como actoras políticas, a través de la postulación de sus candidaturas como concejalas y alcaldesas en los gobiernos locales. Aunque los porcentajes de mujeres alcaldesas, son todavía muy bajos (menos del 8%), sus triunfos marcan la entrada de las mujeres al ámbito local. A nivel de concejos municipales los resultados son mejores. En la actualidad entre el 30 y el 48% de las personas electas en los concejos municipales de Ecuador y Costa Rica son mujeres (UN-INSTRAW, FLACSO, 2009).
Dentro del grupo de las mujeres, el cual presenta toda una serie de dificultades para participar, las indígenas enfrentan aún mayores obstáculos puesto que la pobreza es mayor entre sus comunidades, históricamente discriminadas. Según el informe de Sistematización de Resultados del Foro Virtual con Especialistas en Género los derechos de las indígenas y afro-descendientes se respetan aún menos que los de otras mujeres en tanto que tienen menos oportunidades de participar y están más expuestas a la violencia política. En el caso indígena, la justicia comunitaria se ha venido utilizando como una herramienta para impedir el acceso de las mujeres a la arena política. Las normas indígenas de Usos y Costumbres no parecen ser muy favorables hacia la participación de las mujeres por lo que ya se han presentado casos en los que mujeres indígenas resultan ganadoras en las contiendas electorales pero sus comunidades se niegan a aceptar dichos triunfos.
Si bien, la inclusión de los derechos de las mujeres indígenas en las constituciones de Ecuador y Bolivia refleja un avance importante, aún falta mucho por hacer para facilitar la participación política de este grupo. Las expertas que participaron en el foro virtual organizado por UN-INSTRAW, cuyos resultados se presentan en el informe, plantearon la necesidad de promover la diversidad y el diálogo entre mujeres e identificar intereses y demandas comunes para determinar las acciones a seguir.
Algunos de los materiales educativos sobre la incorporación del enfoque de género en los municipios, incluyen la generación de programas y servicios destinados para las mujeres indígenas en los planes municipales (Massolo, 2009).
Este informe es producto de una amplia revisión
bibliográfica y de consultas con referentes sobre la participación de
las mujeres indígenas en los procesos de gobernabilidad y en los
gobiernos locales en Bolivia, Colombia, Ecuador, Guatemala y Perú, y
pretende sistematizar las lecciones aprendidas e identificar áreas
críticas de intervención. Para contextualizar la temática, el informe
presenta información básica alrededor de: i) la definición de lo
“indígena”; ii) la relación entre pueblos indígenas y pobreza como un
contexto relevante a ser considerado al momento de referirse a la
participación; y iii) la relación entre pueblos indígenas, gobiernos
locales y gobernabilidad, evidenciando las tensiones que pueden surgir
entre concepciones y prácticas distintas.
El Autodiagnóstico del Municipio Promotor de la Equidad de Género,
una herramienta práctica que ayudará a los municipios a determinar su
situación en cuanto a la incorporación del enfoque de género en el
quehacer municipal. El autodiagnóstico implica un ejercicio de
reflexión sobre las medidas a seguir para garantizar el acceso
equitativo a servicios y oportunidades, y la inclusión de los
derechos, las demandas y los aportes de las mujeres en el ámbito
local.
El video Transparencia en el Gobierno Municipal de La Paz Mediante el uso de TICs
no se refiere especialmente a programas para mujeres indígenas. Sin
embargo, explica detalladamente la forma en que se modernizó el Concejo
de la Paz, Bolivia gracias a un programa de capacitación para sus
concejales y concejalas, que son en su mayoría indígenas.