El tema de los medios de comunicación en periodos electorales, está ligado a dos principios democrático básicos: la equidad y el derecho a la información. Por una parte, todos los partidos deben tener la oportunidad de presentar a través de los medios de comunicación a sus candidatas y candidatos, plataformas y programas electorales. Por otra parte, las y los electores deben tener la posibilidad de informarse adecuadamente acerca de las opciones electorales y de sus propuestas, como una base mínima para realizar una “elección informada”.
Si bien el financiamiento de los partidos y las campañas electorales no es una actividad corrupta en sí misma, en Latinoamérica este tema se vincula frecuentemente con la corrupción política, asociada al mal uso y abuso de poder con fines partidistas o personales.
En relación al financiamiento político y género, no se ha identificado la existencia de normativa internacional referida a género y financiación de partidos y campañas, sin embargo se registra la necesidad de adoptar criterios de género en el financiamiento y el gasto de los partidos políticos y sus campañas.
En la generalidad de los países latinoamericanos no existe normativa sobre partidos políticos y sus campañas electorales con enfoque de género, las excepciones en este sentido son el Código Electoral de Panamá y la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Por otra parte existen iniciativas nacionales y regionales, de corte privado o de la cooperación internacional, que promueven actividades para el establecimiento de la equidad de género relacionadas con aspectos electorales partidarios.
Como ya se mencionó anteriormente, existen evidencias de que las mujeres tienen problemas, por razones de género para llegar a puestos de dirección y representación en los partidos políticos (Ana Isabel García Quesada, Financiamiento político y perspectiva de género, 2005.).