El verdadero cambio surgirá cuando los gobiernos gestionen mejor el papel del inmigrante en los programas de desarrollo y codesarrollo, es curioso que todas las asociaciones y ONGs estén trabajando para la integración del inmgrante y éste siga padeciendo los mismos problemas de desarraigo de siempre. ¿Cuántas décadas dura este proceso de integración?. No todos los inmigrantes deben conformarse con eso-ayuda básica para sobrevivir-; ya están integrados, lo que esperan es que les hagan coautores del desarrollo de sus pueblos, de su barrio de residencia, no que decidan otros siempre en su nombre, lo mismo ocurre con la mujer. Hay que facilitar los medios económicos y materiales a los propios protagonistas o trabajar codo con codo con ellos. Hay que dejar de lado esta caza a las subvenciones públicas que hacen que las asociaciones de inmigrantes no levanten cabeza de verdad y sigan así: engullidas siempre por las grandes entidades que ya cuentan con una larga trayectoria, experiencia y fuerte estructura organizacional para desempeñar la labor social y humanitaria: hay mujeres inmigrantes formadas que pueden llevar a cabo proyectos de desarrollo y progreso a sus familias y pueblos, sólo hace falta una auténtica voluntad política y aplicación de la justicia ¡Ya está bien de asegurar los puestos de trabajo propios en nombre de los y las inmigrantes! HAY QUE TRABAJAR CON ELLOS Y ELLAS.No demos seguir siendo moneda de cambio para la justificación de subvenciones y ayudas públicas; se debe trabajar con nosotros, inmigrantes, con nosotras, mujeres.